martes, 24 de abril de 2012


Aceptar la realidad no es fácil.

Hoy decidí no enredarme más la cabeza y dejar de pensar en ellos, a la final ninguno está más en mi vida o cerca. 

Inicio el día con mi rutina habitual un café y un cigarrillo, prendo el compu saludo a mis gatos como es de costumbre y me dedico a revisar y borrar toda esa cantidad de correo basura que llega. Soy una víctima más de esa tan grandiosa idea de los correos masivos, creo que ya me de suscribí de 50 listas y aun así siguen llegando varios correos sobre productos o talleres que no quiero tomar. Luego de esto mientras  decido empezar a trabajar  miro esas tan adictas redes sociales que consumen a decir verdad una gran parte de mi tiempo productivo y lo hago tranquila hasta que de repente comienzan todas estas actualizaciones de estado de los muchos “amigos” que todos tenemos de más  y justo en ese momento que decido cerrar la sesión, aparece ese maldito estado que no quieres leer y para mi mala suerte aparecen el estado de los 2. Esos donde ellos cuentan lo felices que están con sus vidas y lo enamorados que se encuentran uno de su linda, hermosa y flacuchenta novia y el otro de su maravillosa carrera.

Sé que debí haberlos borrado hace mucho tiempo, pero esta morbosa curiosidad no me deja despegarme por completo de ellos, necesito me urge saber cómo están y que pasa en sus ridículas vidas  (si claro lo digo yo que vivo pendiente de lo que hacen junto con mis tantos gatos acompañándome en la soledad de mi estudio). Aun así ellos son los ridículos que deciden comentar todo lo que hacen en su día. Tomo la decisión más lógica del mundo… ingresar a sus perfiles y ver  todas sus actualizaciones para simplemente entender que sus vidas siguen sin mí, justo en ese momento la ceniza de mi cigarro me aterriza y me muestra que somos nosotros los causantes de dolor que sentimos, acepto la realidad de sus grandiosas vidas y decido por hoy no enredarme mas la vida, levantarme de la silla y darles de comer a mis gatos, al final tengo que trabajar y puedo esperar a mañana para mirar de nuevo.


Una  y mil veces enamorada

"Esta mañana, a las once menos diez en punto, me enamoré. De dos personas a la vez."
(Educación de las Hadas)

Creo en el amor y me encanta pero le tengo miedo a estar enamorada. He pasado mi vida entera escapando de este sentimiento y aun así no logro dejar de entregar el  corazón cada vez que el aparece.
Supongo que no tiene nada que ver el encantador  físico que tiene, su estatura de 1.80, su piel canela, esos ojos marrones profundo. Ni el hecho de que cuando habla con ese acento encantador  puede transformar el mundo y confundir todos mis pensamientos. O el hecho de que cuando estamos en la cama me ama como ningún otro hombre lo ha hecho en toda mi vida, que cuando sus grandes brazos rodean todo mi cuerpo siento que todo puede pasar y nada me hace daño, que sus labios desean tocar toda mi piel y llegar a ser uno solo.
La verdad es que todo esto es un engaño, yo solo soy una amante fortuita, que le sirve de compañera cuando su vida normal y tranquila necesita un escape y aunque soy consciente de eso, amo esos momentos mi corazón late fuerte cada vez que se dé el, se puede desaparecer durante mucho tiempo pero cuando vuelve siempre estoy hay, esperando por él. Porque aunque lo niegue y diga mil veces que lo he superado espero por el en mi habitación.
Sé que en su vida real no existo en su  perfectamente organizada vida, la locura de mi mundo no cabe, por eso tuve que buscar algo más que llenara ese espacio que el deja cuando se va.
Y si lo encontré, logre llenar ese espacio el cual creía era solo por un momento por esas noches vacías y al final me termine enamorando. Entregue de nuevo mi corazón a lo desconocido a este sentimiento confuso que  me dejo divida en 2. 
Ahora vivo mi vida pensando en que momento puedo escapar de mi locura y estar en el momento justo que él decida salir de su buruja y encontrarse
conmigo sin que mi resuelta "vida" colapse.  
Como pude enamorarme de 2 personas si siempre he tenido miedo de esto, huía cada vez que mi corazón latía fuerte y que esas mariposas comenzaban a
revolotear en mi estómago, es mas en cierta ocasión llegue a pensar que no era posible que aún estuvieran vivas, creí que mis gatos las habían matado y por eso ya no sentía nada por nadie. Pero bueno de ser así no estaría metida en este lió.
Y no creo poder encontrar ayuda en esto, trate de creer que todo era un error, me aleje del mundo que conocía y decidí recorrer cosas nuevas pero la verdad siempre termino en el mismo punto. Enamorada de 2 historias que no tienen ni principio ni final.